del joven caballero Willy La Font y su viaje por las Américas.
De cómo llegó a la pensión santelmina y de sus amores con la glamorosa modelo de lencería.
De su lucha inclaudicable contra el establishment artístico local y de su absoluta negativa a realizar cualquier tipo de actividad rentable.
De la urgencia de la partida y la lentitud del viaje.
De cómo es el no saber adónde se va y sin embargo estar yendo.
De la teoría del Contacto Desviatorio y de cómo éste modifica nuestras vidas.
De la vida y costumbres de los habitantes de los países recorridos y las mujeres que los habitan.
De las comidas, pero sobre todo, de las bebidas típicas de esos lugares.
De cómo siempre hay un escalón más bajo al cual caer aunque después te levantes.
De los viejos, presentes y futuros amigos y de sus pesares y alegrías.
De la inútil y absurda resistencia a ser llamado “gringo” por cada indio que se le cruza.
En fin, de todas las grandes y pequeñas cosas (más de las pequeñas por supuesto) que le suceden al viajero que nunca detiene su andar.
De cómo llegó a la pensión santelmina y de sus amores con la glamorosa modelo de lencería.
De su lucha inclaudicable contra el establishment artístico local y de su absoluta negativa a realizar cualquier tipo de actividad rentable.
De la urgencia de la partida y la lentitud del viaje.
De cómo es el no saber adónde se va y sin embargo estar yendo.
De la teoría del Contacto Desviatorio y de cómo éste modifica nuestras vidas.
De la vida y costumbres de los habitantes de los países recorridos y las mujeres que los habitan.
De las comidas, pero sobre todo, de las bebidas típicas de esos lugares.
De cómo siempre hay un escalón más bajo al cual caer aunque después te levantes.
De los viejos, presentes y futuros amigos y de sus pesares y alegrías.
De la inútil y absurda resistencia a ser llamado “gringo” por cada indio que se le cruza.
En fin, de todas las grandes y pequeñas cosas (más de las pequeñas por supuesto) que le suceden al viajero que nunca detiene su andar.
Ahora, unas palabras de nuestro patrocinador sobre Mariano Levat, el autor, (que vienen a ser la misma persona):
MARIANO LEVAT, nació en Buenos Aires en diciembre de 1959.
A los siete años pudo haber abordado el Júpiter II, en Nasa, pero se perdió el vuelo a último momento, y por lo tanto la oportunidad de vivir Perdido En El Espacio.
Para compensar esa pérdida sideral vuelve a Buenos Aires, donde entre otras cosas aprende dibujo, pintura, danzas folklóricas, fabrica boleadoras y lanzallamas caseros, juega rugby, practica karate y box, estampa stencyl, se hace viajero, anda en bicicleta, moto y en todos los medios de transporte convencionales y no tanto, por gran parte del planeta.
Se interesa en la historia del arte y de la arquitectura y urbanismo, y por el cine y el teatro. Es autor de miles de poemas, una obra narrativa extensa e inédita, y una serie de ‘perfo-textos’: ‘El Calor de la Tetera’, Parakultural, 1990; ‘Chorbry’, Ctro. Cultural Rojas, 1991, ‘La Suite Del Verdugo’, Teatro de La Ranchería, 1994, y la Trilogía de la Resistencia, también conocida como la Trilogía Panfletaria: ‘Deshojando la Rosa de los Vientos’, estrenada en el Teatro El Observatorio, en diciembre de 1997. Luego en el verano de 1998 fue la 'vedette' de la carpa docente de Marta Mafei, ahí se dieron innumerables funciones a los docentes en huelga; ‘Lucharemos Hasta la Noche de la Dicha’, estrenada en el Teatro de la Fabula, octubre-diciembre 2000 y ‘Agitando la Bandera de la Libertad’ de próximo estreno.
También es autor del libelo ‘Una visión no aristotélica del arte’, 1987, y fundador (y único miembro) del grupo Kultura de la Resistencya, 1994.
En 2003, increíblemente, vuelve a perderse a último momento un vuelo del Júpiter II.
No hay comentarios:
Publicar un comentario